jueves, 13 de enero de 2011

Vida religiosa: frailes, monjas...(Guía de la vida religiosa) (1)

Los religiosos y las religiosas son esas personas que se consagran a Dios y que forman parte de una congregación religiosa. Muchas veces las personas las llaman "monjas" o "frailes"…


1.- ¿Qué es eso de "religiosos"?
Los religiosos y religiosas tienen todos tres características en común:
.Han consagrado su vida a Dios mediante los votos públicos de pobreza, castidad y obediencia en un instituto religioso. 
.Viven en comunidades donde comparten su experiencia de fe. 
.Renuncian al mundo. Esto no significa que se desentienden del mundo, sino de los afanes materiales al que el mundo les invita. 


2.- ¿Todos los religiosos son sacerdotes?
No. Hay institutos religiosos donde hay sacerdotes y hermanos que no lo son. Existen incluso congregaciones exclusivamente de Hermanos que no son ordenados sacerdotes. Tampoco las congregaciones femeninas son sacerdotisas.


3.- ¿Entonces, hay sacerdotes "religiosos" y otros sacerdotes que no lo son?
Efectivamente. Hay sacerdotes que pertenecen a un instituto religioso y otros que no.
Los sacerdotes "diocesanos" no pertenecen a ningún instituto religioso concreto sino a cada diócesis. El superior de un sacerdote diocesano es el Obispo de esa diócesis donde ha sido ordenado sacerdote.
Mira la diferencia generales entre unos sacerdotes y otros:
SACERDOTES RELIGIOSOS
SACERDOTES DIOCESANOS
Hacen votos públicos de pobreza, castidad y obediencia.
No hacen ningún tipo de votos

Cuando son ordenados, hacen promesa de obediencia al Obispo y promesa de celibato.
Viven en común compartiendo las cosas materiales. Si trabajan lo que ganan lo tienen que entregar a la congregación a la que pertenecen. Lo que necesiten se los suministra la propia congregación.
El sacerdote diocesano puede vivir solo en la casa parroquial. Aunque, si lo desea, puede vivir en comunidad con otros sacerdotes diocesanos. Vive de su trabajo o del sueldo que le da el Obispado por la atención a las parroquias.
Renuncian al mundo. El carisma de su congregación marca su vida en servicio a los demás: dedicación a los enfermos, enseñanza, etc., etc.
También lo hace el sacerdote diocesano; pero el sacerdote diocesano está, tiene que estar, presente en las realidades del mundo: parroquias, movimientos, etc.
Siguen una espiritualidad concreta: la de su fundador y otros hermanos y hermanas que han llegado a la santidad.
El sacerdote diocesano es muy libre de escoger la espiritualidad que más le llene en los distintos momentos de su vida. un sacerdote diocesano en un determinado momento puede seguir una espiritualidad y en otros momentos elegir otra. No está sujeto a una espiritualidad concreta.
4.- ¿Cuál es la mejor de las dos opciones?
Los seres humanos siempre estamos comparando… En este tema no hay opciones mejores que otras. Cada persona individualmente tiene que preguntarse dónde le quiere Dios y actuar en consecuencia.
En la vida de fe el mejor sitio es estar donde Dios nos quiere. Quien es llamado a la vida religiosa, como religioso, y el que es llamado a la vida diocesana, pues como sacerdote diocesano. Cada uno debe descubrir el lugar desde donde servir al Señor y a los demás.


5.- ¿Qué es la vida religiosa?
La Vida Religiosa es una forma de vida que ayuda a que se realicen, humana y espiritualmente sus miembros, desde el seguimiento específico de Jesucristo, a través del servicio y la presencia en el mundo y en la Iglesia.


6.- ¿Qué es un instituto de vida consagrada?
Son comunidades de personas consagradas a Dios con el único empeño de seguir e imitar lo que Cristo vivió y predicó. Para lograrlo se reúnen a vivir juntos lo que individualmente Jesús les confió a través de la vocación personal.


7.- ¿Qué se hace en las órdenes, congregaciones o institutos religiosos?
En síntesis se podría afirmar: la misión de los institutos religiosos es cumplir en el mundo de hoy el programa de vida que trajo Jesús; su entrega, su sacrificio, su anuncio del reino de Dios, su amor…
En las congregaciones religiosas se sientan las bases para que sus miembros puedan realizar un eficaz servicio de amor, mediante una determinada forma de vida espiritual y de entrega a los demás.
Hay congregaciones que realizan las más variadas actividades. Cada instituto religioso desempeña las suyas concretas. Todos los campos de trabajo de los institutos de vida consagrada quedan englobados dentro de estos cuatro grandes bloques:

1.- Contemplativos: 
Se dedican a la oración, al estudio y al trabajo dentro de sus comunidades (los monasterios). Su género de vida es de clausura, es decir, no abandonan sus comunidades sin motivo verdaderamente grave. 

2.- Institutos apotólicos: 
Se dedican preferentemente a la predicación, a la evangelización, misiones, enseñanza, catequesis, estudio y, en general, a todo lo que contribuya a comunicar y proclamar el mensaje de Jesús. 

3.- Institutos dedicados a las obras de beneficiencia: 
Tienen como tarea el cuidado de los pobres, enfermos, abandonados, niños, etc… 

4.- Institutos seculares: 
Sus componentes no se retiran de sus actividades normales, como pueden ser trabajo, estudio, familia, etc., sino que continúan viviendo las mismas realidades cotidianas. Permanecen en el mundo con la misión de santificarlo desde sus propias estructuras. 


8.- ¿Qué encontrarás en la vida religiosa?

Lo primero que le ocurre a una persona cuando ingresa en la vida religiosa es el encontrarse con muchas tradiciones, obras, casas distintas, personas nuevas en su vida, actos propios… Al principio todo esto parece un tanto desconcertante.
El recién llegado puede que se encuentre un poco como "pez fuera del agua". No sabe a ciencia cierta si llegará a adaptarse… En la mayoría de los casos, todo esto se soluciona con el tiempo y la asimilación progresiva del nuevo tipo de vida. Hay que saber aceptar lo que no podemos cambiar, pero también hay que ser radicales en el amor que nos viene de Dios.
Cada fundador ha tenido una visión muy particular al crear una nueva congregación. Los que optan por una u otra congregación religiosa tienen que saber identificarse con el carisma del fundador transmitido por dicha congregación.

9.- ¿Qué es el "carisma" de una congregación?
La palabra "carisma" viene de la lengua griega y significa algo así como el "don de gracia". Dicho en otras palabras: es el don, la gracia que Dios concede a una persona para provecho de la comunidad. Cada uno, según el don que Dios le ha dado, sirve a los hermanos en comunidad.
Los carismas se dan en todos los creyentes de la Iglesia.
Cuand
o se habla de "carisma de una congregación" se quiere significar cuál es la finalidad, la misión o identidad de un instituto concreto, cuál es su objetivo en la Iglesia y en el mundo.
Cuando se hace la pregunta: "¿cuál es el carisma de la congregación?" , se está preguntando por el trabajo y la vivencia espiritual que una congregación realiza en la Iglesia, por su estilo de vida, por las motivaciones profundas que le impulsan.
Dedicarse a la enseñanza, a los enfermos, a las misiones, etc. con "carismas" específicos.


10.- ¿Cómo se "gobierna" una congregación religiosa?
Como cualquier grupo humano, los religiosos también tienen unas reglas que regulan su vida de comunidad, si bien, ciertamente, hay una diferencia clara entre la reglamentación de los religiosos y cualquier otra.
Algunas veces se han entendido estas reglas como cercenadoras de la libertad de las personas que optan por este estilo de vida. Nada más lejos de la realidad. Quien opta por Jesús de verdad, ve el auténtico significado que supone el tener unas normas concretas que contribuyen a hacerle más libre y más cercano a las realidades de Dios y de las personas en general.
La principal norma o regla de vida de los religiosos es el Evangelio. En él se encuentra la luz de la Palabra de Dios que estimula su caminar.
El principal "Superior" es Jesús. Mediante su presencia en la comunidad, intenta servir mejor con su vida a la causa del reino de Dios en el mundo de hoy.
Existe, no obstante, una serie de normas concretas que orientan esa vida de comunidad y de fraternidad:

1.- Código de Derecho Canónico: 
En él se contienen las normas generales para todos los institutos de vida consagrada. Son normas de derecho universal y tienen validez para toda la Iglesia católica de rito latino. 

2.- Normas locales: 
Son las promulgadas por cada obispo del lugar donde está ubicada una casa religiosa. 

3.- Las constituciones: 
Son las normas propias por las que se rigen un instituto religioso. Cada congregación tiene sus constituciones:

• Si estas constituciones están aprobadas por el obispo de la diócesis, esta congregación se llamará de "derecho diocesano".

• Si las constituciones, en cambio, han sido aprobadas por la Santa Sede, se llamará congregación de "derecho pontificio". 


(c)2001 Mario SANTANA BUENO
(Sacerdote diocesano)

http://www.diocesisdecanarias.es/plaintext/preguntarespuesta/iglesiacatolica/vidareligiosafrailesmonjas.html