domingo 7 de febrero de 2010

Oración, Ayuno y Misericordia son inseparables

La oración llama, el ayuno intercede, la misericordia recibe Tres son, hermanos, los resortes que hacen que la fe se mantenga firme, la devoción sea constante, y la virtud permanente. Estos tres resortes son: la oración, el ayuno y la misericordia. Porque la oración llama, el ayuno intercede, la misericordia recibe. Oración, misericordia y ayuno constituyen una sola y única cosa, y se vitalizan recíprocamente.
El ayuno, en efecto, es el alma de la oración, y la misericordia es la vida del ayuno. Que nadie trate de dividirlos, pues no pueden separarse. Quien posee uno solo de los tres, si al mismo tiempo no posee los otros, no posee ninguno. Por tanto, quien ora, que ayune; quien ayuna, que se compadezca; que preste oídos a quien le suplica aquel que, al suplicar, desea que se le oiga, pues Dios presta oído a quien no cierra los suyos al que le súplica.
Que el que ayuna entienda bien lo que es el ayuno; que preste atención al hambriento quien quiere que Dios preste atención a su hambre; que se compadezca quien espera misericordia; que tenga piedad quien la busca; que responda quien desea que Dios le responda a é1. Es un indigno suplicante quien pide para si lo que niega a otro.
Díctate a ti mismo la norma de la misericordia, de acuerdo con la manera, la cantidad y la rapidez con que quieres que tengan misericordia contigo. Compadécete tan pronto como quisieras que los otros se compadezcan de ti.
En consecuencia, la oración, la misericordia y el ayuno deben ser como un único intercesor en favor nuestro ante Dios, una única llamada, una única y triple petición.
Recobremos con ayunos lo que perdimos por el desprecio; inmolemos nuestras almas con ayunos, porque no hay nada mejor que podamos ofrecer a Dios, de acuerdo con lo que el profeta dice: Mi sacrificio es un espíritu quebrantado: un corazón quebrantado y humillado tú no lo desprecias. Hombre, ofrece a Dios tu alma, y ofrece la oblación del ayuno, para que sea una hostia pura, un sacrificio santo, una víctima viviente, provechosa para ti y acepta a Dios. Quien no dé esto a Dios no tendrá excusa, porque no hay nadie que no se posea a si mismo para darse.
Mas, para que estas ofrendas sean aceptadas, tiene que venir después la misericordia; el ayuno no germina si la misericordia no lo riega, el ayuno se torna infructuoso si la misericordia no lo fecundiza: lo que es la lluvia para la tierra, eso mismo es la misericordia para el ayuno. Por más que perfeccione su corazón, purifique su carne, desarraigue los vicios y siembre las virtudes, como no produzca caudales de misericordia, el que ayuna no cosechará fruto alguno.
Tú que ayunas, piensa que tu campo queda en ayunas si ayuna tu misericordia; lo que siembras en misericordia, eso mismo rebosará en tu granero. Para que no pierdas a fuerza de guardar, recoge a fuerza de repartir; al dar al pobre, te haces limosna a ti mismo: porque lo que dejes de dar a otro no lo tendrás tampoco para ti.
De los sermones de San Pedro Crisólogo, obispo y Padre de la Iglesia
(Sermón 43: PL 52, 320. 322)

39ª Semana Nacional para Institutos de Vida Consagrada. “La casa de todos. Comunidad: misión y morada”

(www.itvr.org.-) Los días 6 al 10 de abril de 2010 (Semana de Pascua) tendrá lugar en el Salón “Angel Herrera” la 39 edición de las Semanas Nacionales de Vida Religiosa. Este año el tema es “La casa de todos. Comunidad: misión y morada”.
Son tales las resonancias bíblicas de este tema que hemos dividido la Semana en cinco subtemas que expresan la inspiración bíblica de cada uno:
 ”¿Dónde moras? (Jn 1,38)
 ”El Espíritu llenó toda la casa” (Hech 2,2)
 ”La Sabiduría ha construido su casa” (Prov 9,1)
 ”Una casa dividida no podrá subsistir” (Mc 3,15)
 ”Dios abre su casa a todas las naciones” (Is 56).
En este contexto queremos reflexionar sobre la comunidad como misión, en primer lugar, y como morada, en segundo lugar. Pensadoras y pensadores nos ayudarán a ello.
La misión configura nuestras casas (Antonio Bellella) y configuró la casa de Jesús cuando evangelizaba el Reino (Inmaculada Rodríguez Torné). Por eso, la primera característica de la casa es ser “casa misión” ¡también en la vida contemplativa! Esa casa es cenáculo, observatorio, lanzadera (Ignacio Madera Vargas) y ha de estar “estratégicamente” inserta en la ciudad y en la iglesia local (Mons. Raúl Berzosa), y en las periferias, desiertos y fronteras (José Vico), es la casa de la hospitalidad, que se hace presencia y acogida (Mari Camen Martínez).
 La casa es también lugar de identidad y pertenencia, morada, espacio para la privacidad, para la intimidad, para el encuentro, para la inspiración (Amedeo Cencini), es casa y escuela de diálogo de vida (Amelia Kawaji), espacio interconectado a través de las tres pantallas -TV, Ordenador y teléfono móvil- con sus posibilidades y adicciones (Caterina Cangià).
 La casa de la comunidad religiosa no es un espacio cerrado sino abierto, lugar de encuentro entre los diferentes, signo e instrumento de un mundo diferente, de un planeta tierra “oikos” de todos, donde se superan las fronteras no solo entre los seres humanos, sino también entre la especie humana y las demás especies. Es la casa ecológica, el sueño Dios sobre el planeta azul (Santiago Agrelo).
Las reflexiones -Ponencias- irán acompañadas de experiencias y talleres:
 La casa de Jesús (Rosaura Rodrigo)
 La casa de María (Teresa Hernando)
 La casa de la Trinidad y de los cautivos (Ignacio Rojas)
 La casa de la mujer marginada (Inmaculada Soler)
 La casa de los niños sin casa (Inmaculada Fernández)
 La casa de los mayores (Pascual Hernando).
Concluiremos la Semana con una síntesis -que condense las reflexiones y los trabajos de los talleres que se titulará: “Cuando la Sabiduría hace de nuestras casa-comunidad su lugar de misión y su morada”.
Agradecemos al P. Maximino Cerezo Barredo ilustrar con su arte el cartel de la 39 Semana. Las misteriosa manos del Abbá ofrecen una casa para todos: es la casa donde la Alianza habita, a la que la Alianza envuelve, en la que todo el mundo se refleja, en donde el gran sueño se vuelve maqueta, miniatura, realidad. También el logo de nuestro Instituto es la casa con las puertas abiertas.
Un vez más el P. Luis Alberto Gonzalo, director de la revista Vida Religiosa y profesor de nuestro Instituto Teológico de Vida Religiosa, será el moderador de la Semana. La dinamización correrá a cargo, una vez más, del presbítero Pablo Agustín Genovés.
Esperamos que este proyecto sirva a la revitalización de las comunidades desde el redescubrimiento de “la casa”, la “oikia”, como regalo que hay que cuidar y espacio en el que hay que introducirse para pertenecer, identificarse y lanzarse a la misión.
José Cristo Rey García Paredes, cmf
Director del ITVR - Univ. Pontif. Salamanca

lunes 25 de enero de 2010

Edith Stein, maestra de espiritualidad

Edith Stein (1891-1942), judía, filósofa, mártir, carmelita santa y compatrona de Europa, se consideraba una persona súper litúrgica, contemplativa y sumamente activa antes y después de su ingreso en el Carmelo.

–¿Podemos considerar a Edith Stein como una precursora de la espiritualidad litúrgica del Vaticano II?

Lo podemos afirmar sin titubeos. Ella vive en los albores del movimiento litúrgico en Alemania, conoce a algunos protagonistas de este despertar eclesial, como Romano Guardini y Odo Casel; tuvo como patria espiritual uno de los centros propulsores del movimiento litúrgico alemán, la abadía de Beuron, donde el abad Rafael Walzer fue su director espiritual.

Se considera «una superlitúrgica» por su sensibilidad ante el misterio y por el buen hacer y celebrar la liturgia. Y aporta con su libro «La oración de la Iglesia», un texto clásico sobre la Eucaristía, sus raíces judías y su dimensión espiritual.

–¿Por qué no se conoce la aportación litúrgica de Edith Stein, ella que estuvo en la vanguardia con Guardini y con otros grandes maestros de la liturgia de su tiempo?

Edith es una figura polifacética. La admiramos como fenomenóloga y filósofa, como interprete de santo Tomás, de Teresa de Jesús y de Juan de la Cruz. Sus escritos son numerosos.

Este fragmento de su espiritualidad, que es un fragmento que contiene el todo, se ha ido descubriendo poco a poco, sobre todo cuando se ha tratado de contextualizar su itinerario espiritual, las raíces de su educación en la liturgia judía, sus influjos y su participación en la espiritualidad de su época y cuando se trata de descubrir algunos escritos suyos donde se manifiesta sobre todo su vena teológica y espiritual.

Hay todavía textos inéditos y otros que no son muy conocidos, como el diario de su retiro espiritual en preparación a su profesión perpetua (10-21 de abril de 1938), una verdadera joya de espiritualidad del misterio pascual vivido con María.

–Edith, antes de ser una contemplativa fue una mujer de acción. ¿Supo conjugar bien la oración litúrgica con la oración personal?

En ella no hay dicotomías. Todo lo que vive y trata tiene el toque de una fenomenóloga que va hasta el fondo vital de la experiencia.

Y en su libro «La oración de la Iglesia» hace una hermosa apología de la imprescindible dimensión de la oración personal y de su valor eclesial hasta afirmar que toda oración personal es oración eclesial.

Era una contemplativa sumamente activa, antes y después de su ingreso en el Carmelo, como demuestra su actividad y sus escritos.

–¿Es exagerado ver en Edith Stein un modelo de espiritualidad litúrgica femenina?

Es evidente que toda la experiencia de Edith tiene el toque de su mirada de mujer, su corazón y su empatía femenina, con un toque de delicadeza y de profundidad.

A su modo es un modelo de espiritualidad femenina si la entendemos como personificación de lo femenino de la Iglesia esposa, de su actitud mariana, de su recurso a las mujeres santas, de algunas expresiones de fina poesía y sensibilidad como sus invocaciones al Espíritu Santo.

–¿Qué es la espiritualidad eucarística, según Edith Stein?

Algo tan sencillo como vivir como respuesta vital ante la conciencia del don que supone la Eucaristía: ante la presencia responder con la oración ante el Santísimo y la eucaristía diaria; ante el don de la comunión con el agradecimiento a quien nos nutre con su carne y su sangre «como una madre su hijo», ante el sacrificio eucarístico acogiendo el don y haciéndolo vida como ofrenda espiritual


Entrevista a Jesús Castellano (marzo 2004). Zenit

sábado 23 de enero de 2010

950 Monasterios en España



Existen en España 950 monasterios38 de ellos son de monjes pertenecientes a 13 institutos monacales, con al rededor de un millar de monjes y cerca de un centenar (muy variable) de novicios. La vida monástica femenina es mucho más extensa. 911 monasterios de mujeres (fuente: CEE, 2002), habitados por unas 13.000 monjas, aproximadamente, 350 novicias y 200 aspirantes. La mayor parte son monasterios de clausura papal que se ordenan íntegramente a la contemplación, y sus miembros se ocupan sólo de Dios, en soledad y silencio, en asidua oración. Hay, también, algunos institutos contemplativos que practican una clausura llamada constitucional, por la que suelen alternar la contemplación con alguna actividad apostólica.

jueves 21 de enero de 2010

Carmelitas Descalzas de Cádiz

El convento de las Carmelitas Descalzas de Cádiz abre sus puertas a las cámaras del Gabinete de Prensa del Obispado de Cádiz con motivo de la Jornada Pro-Orantibus.